Mi termo se queda sin agua y no sé por dónde se va ¿qué puedo hacer?

Hay muchas veces en las que en las calderas y en los termos se producen problemas que no sabemos muy bien cómo afrontar o por dónde echarles mano. Una de esas situaciones que nos dejarán un poco confusos y sin capacidad de respuesta es la que tiene que ver con los termos que se quedan sin agua; más abajo intentaremos arrojar un poco de luz a este contratiempo.

Lo que está claro es que en todo hogar que aspira a contar con las comodidades básicas para la vida cotidiana debe haber agua caliente, de manera que no falte ni en bañeras, ni en duchas, ni en lavabos ni en fregaderos. Tener esa agua a disposición es posible si se calienta al instante por medio de gas o si se tiene ya acumulada de antemano por medio de un termo eléctrico.

Pero puede darse el caso de que se enchufe el termo, se abran las llaves de paso y, tras funcionar de manera correcta, de buenas a primeras comprobemos que el termo se ha ido quedando sin agua y no carga. ¿Qué se puede hacer en este caso? La respuesta a priori resultaría obvia: avisar a un fontanero o a un técnico especializado en termos y calderas.

No obstante si se ve que el termo no tiene agua y no acertamos a saber por dónde puede haberse ido, lo primero sería comprobar si hay algún tipo de fuga. Otra cosa que puede estar pasando es que el aparato esté taponado con arena de las obras de la instalación, algo que no hará falta revisar si el termo no es muy reciente; ir soltando poco a poco las llaves de escuadra de ambos grifos para comprobar si el agua acaba llegando sería recomendable, así como acabar limpiando estas llaves.

Si vamos a proceder a realizar una inspección de las zonas del termo, para ver por dónde ha podido irse el agua, habrá que tener muy claro los lugares comunes que pueden arrojar luz a nuestra inquietud. Como no podría ser de otra forma, el agua no ha desaparecido, eso es seguro, y tampoco se ha evaporado, por lo que al cien por cien se tratará de un fallo técnico.

Sería conveniente revisar la válvula de seguridad, que no es otra cosa que el sistema preventivo que se instala justo en la entrada de agua fría; este mecanismo sirve para evitar que el agua caliente del termo pueda retornar al propio circuito del agua fría, de ahí que sería interesante ver si hay alguna clase de problema con la válvula de seguridad o con el calderín.

Una cosa que hay que tener muy clara es no insistir en hacer funcionar el termo. Ojo, esto es importante: si el termo se queda sin agua, lo mejor es pasar inmediatamente a trazar el plan para resolver la anomalía; si se insiste en intentar hacer funcionar el termo sin agua, lo único que podríamos conseguir sería estropear la resistencia. Tampoco hay que olvidarse de que el termo siempre tendrá en su interior algo de aire para lograr ir absorbiendo las dilataciones que va provocando el calentamiento del agua, por lo que habrá que maniobrar con precaución.

En cualquier caso, ante este problema, lo mejor será pedir asesoramiento a profesionales capacitados para intervenir con éxito. Una primera evaluación determinará los pasos que hay que seguir a continuación. Lo que no se debería hacer es pedir información a amigos o a conocidos, porque carecerán de los conocimientos pertinentes para dar una explicación científica y técnica al problema de que el termo se quede sin agua. Buscar información en foros de la Red o en el propio Internet no supondrá otra cosa que confusión, y es importante tener las ideas claras para buscar una solución lo más rápida posible.

Lo peor que nos podría pasar es que este problema con el agua sucediera poco tiempo después de haber colocado el termo, ya que habría más probabilidades de que el problema se debiera a deficiencias en la instalación. Por ello, es importante es importante revisar algunas coordenadas básicas antes de instalar el termo. Colocar el termo en posición vertical contribuirá a un mejor aprovechamiento del agua, aunque esto dependerá del diseño del fabricante, ya que muchos vienen para ser instalados de manera horizontal.

Hay que mirar muy bien la pared donde se va a colgar el termo, pues al peso de fábrica que traiga el termo habrá que sumarle los kilogramos de agua cuando esté lleno. Será mejor tratar de reducir lo máximo posible la longitud de todo el sistema de tubos y tuberías que conecten el termo con su destino. El termo eléctrico ha de instalarse en un lugar que se encuentre acondicionado con tomas de agua y una toma eléctrica, lo que evitará tener que afrontar obras más complejas.

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