Instalador de calderas de Gasoil Madrid

Existen diferentes tipos de sistemas de calefacción que se ajustan a las distintas necesidades de calor que podemos tener en una vivenda, local comercial o nave industrial. Hoy queremos hablarte de las calderas de gasoil, pues son una alternativa que ofrece muchas ventajas.

El gasoil, también llamado gasóleo, es un derivado del petróleo. Aunque la tendencia en consumo energético apunta hacia las energías renovables, este producto tiene un muy bajo poder contaminante, y su rendimiento y seguridad justifican su uso.

Además, las calderas de gasoil tienen un costo algo menor que las que funcionan con otros combustibles, y tanto su instalación como su mantenimiento son bastante sencillos.

Reparacion de calderas de Gasoil Madrid

Las calderas de gasoil son el método más rápido para generar el calor necesario para climatizar espacios grandes, por lo que frcuentemente son la alternativa elegida cuando se trata de viviendas muy amplias, locales comerciales u otro tipo de establecimientos de gran tamaño.

Una de las características de estos equipos es que pueden generar la energía necesaria tanto para la calefacción como para el suministro de agua caliente. En el caso de la climatización, el calor se conduce a través de tuberías o suelo radiante hasta los radiadores. El agua caliente puede almacenarse en un acumulador de agua o generarse bajo demanda, de acuerdo al tipo de caldera de gasoil instalada (de acumulación o instantánea).

Con respecto al abastecimiento de combustible, las calderas de gasoil destacan por su disponibilidad, ya que no dependen de redes de distribución, pues cuentan con un depósito para almacenar el gasóleo.

Combustión interna

El combustible almacenado fluye a través de un conducto que conecta el tanque con la cámara de combustión. Una vez allí, el gasoil se descompone en minúsculas gotas, proceso que recibe el nombre de atomización.

Acto seguido, los electrodos de la cámara de combustión generan un chispazo eléctrico, que inflama las partículas de gasoil, provocando una llama controlada que calentará el intercambiador de calor. Desde allí, el humo será conducido hacia un conducto de salida externa, para su expulsión.

Mientras, el calor producido en el intercambiador calentará el depósito de agua, la cual circulará por el sistema de calefacción o por las tuberías de agua caliente.

Cabe destacar que hay distintos tipos de instalaciones, tanto las que operan de manera independiente como las que funcionan de manera simultánea para climatizar y surtir de agua caliente.

Si quieres saber más sobre calderas económicas, los expertos de instaladores de gas Madrid, especialistas en comercialización de calderas, sistemas de calefacción y aires acondicionados, pueden ayudarte, pues en su página web ofrecen una completa guía sobre los usos de las calderas de gasoil.

En su sitio web mencionan como una de las grandes ventajas de este tipo de calderas su autonomía de suministro, lo cual las hace indicadas para inmuebles alejados de los centros urbanos, casas de campo, o comunidades donde sólo se dispone del gasoil como combustible.

En nuestra empresa también podrás encontrar un amplio catálogo con los distintos modelos de calderas y otros sistemas de climatización, orientados a satisfacer tus necesidades de acondicionamiento para hacer tu vida más confortable.

Instaladores de calderas de gasoil Madrid

Como ya hemos mencionado, la instalación de las calderas de gasoil es muy sencilla, lo que se traduce en menores costos y rapidez. Esto es posible gracias a la seguridad que estos sistemas ofrecen debido a que funcionan a temperaturas muy bajas, reduciendo considerablemente el peligro de explosiones.

Igualmente, estas características permiten que su mantenimiento sea muy fácil, pues las revisiones y limpieza son más espaciadas. Algunos fabricantes indican que sus equipos pueden operar entre 12.000 y 30.000 sin necesitar un mantenimiento principal.

A estas indudables ventajas se suman también su capacidad de caldear rápidamente y de manera homogénea cualquier habitación. El calor generado por una instalación de calefacción con gasoil, no reseca el aire y permite regular la temperatura al grado deseado, en cualquier momento y en cada estancia de manera independiente.

Asimismo, las calderas de gasoil son muy duraderas. La vida útil promedio de estos equipos es de 20 a 30 años, siempre que la instalación haya sido correctamente realizada y se hayan respetado las condiciones mínimas de mantenimiento.

Por otra parte, al tratarse de un sistema que combustiona lentamente, el consumo de energía es mucho menor, y se reduce considerablemente la emisión de gases contaminantes.  Además, ofrece la posibilidad de regular el consumo, atendiendo a las necesidades de cada inmueble y a las condiciones del clima.

Existen calderas de gasoil de diferente potencia, que se ajustan a los requerimientos de cada tipo de vivienda. En términos generales, las más comunes para uso residencial son:

20kW: potencia mínima necesaria para garantizar el suministro de agua caliente.

23-25kW: es la más común y suele responder a los requerimientos de la mayoría de los hogares.

28-30kW: potencia recomendada para viviendas muy amplias, ubicadas en zonas frías.

33-35kW: indicada para inmuebles de grandes dimensiones, en lugares muy fríos.

40-45kW: su uso en viviendas es poco frecuente, y en caso de darse responde a construcciones con aislamiento deficiente y espacios muy grandes.

Es importante recalcar que no conseguirás mejores resultados por instalar una caldera de gasoil de mayor potencia a la requerida, pues el rendimiento óptimo de estos equipos se obtienen cuando operan de manera ininterrumpida.